Cada vez que se realiza una encuesta sobre sexualidad femenina, surge un porcentaje importante de mujeres que no alcanzan el orgasmo o que simplemente no están conformes con su vida sexual. Esta realidad de muchas debería alcanzar para desterrar el mito del sexo donde todo sucede maravillosamente bien.
El sexo es algo saludable, que nos hace sentir plenos y relajados. El deseo por el otro aparece muy fuerte e incontrolable al principio. Pero con el paso del tiempo, esa atracción espontánea suele decaer. Es el momento de buscar estrategias para mantener vivo el erotismo.
Mujeres, varones y las parejas muestran diferentes inquietudes y preocupaciones sobre el sexo y en muchos casos las dificultades sexuales provienen de una insuficiente o falsa información. Por eso, para vivir una sexualidad más placentera, es conveniente conocer algunos aspectos de la misma.
Gran parte de la actividad sexual de las parejas convivientes es "sexo rutinario". Relaciones sexuales que pueden ser muy afectivas, pero que necesariamente carecen de la pasión que se siente en los primeros encuentros con una persona nueva. Es en esos momentos en los que las fantasías pueden resultar de gran ayuda.
Por más desinhibidas que seamos, siempre hay alguna pregunta sobre sexo que no nos animamos a hacer. Falta de deseo sexual, problemas sexuales en la menopausia, fantasías, infidelidad, frecuencia sexual ideal... ¿Hay respuestas para todo?
El tema “posiciones para hacer el amor” despierta mucha curiosidad, motivada en parte porque muchos manuales de técnicas sexuales nos han hecho creer que existen docenas y hasta centenares de posiciones y variaciones diferentes para realizar el coito.
Si tienen una pareja estable prueben diferentes métodos anticonceptivos para ver cuál les resulta más cómodo. Con mi pareja probamos preservativos, pastillas y diafragma.