A los ya conocidos trastornos de alimentación se suman otros llamados Trastornos de Alimentación No Específicos, que tienen que ver con el excesivo cuidado del físico, la imagen, en algunos casos la salud, y con problemas de autoestima.
El indudable avance de la tecnología, de las comunicaciones y de la medicina no pudo evitar que, en pleno Siglo XXI, aparezcan enfermedades que eran desconocidas unas cuantas décadas atrás. Aquí, un recorrido para tenerlas en cuenta… y tratar de evitarlas.
La insuficiente hemoglobina en sangre produce anemia, y la hemoglobina generalmente falta porque es escaso el hierro que el cuerpo necesita para producirla. Por eso se asocia la anemia con falta de hierro.
Se trata de un trastorno de la alimentación que lleva al enfermo a dejar de comer o a comer menos de lo que realmente necesita para mantenerse sano. Si el trastorno es grave y no se lo trata a tiempo, puede resultar mortal. Por eso, la prevención, detección y tratamiento tempranos son fundamentales.