Estar siempre "fashion", aunque llueve o truene!
por Laura Malpeli de Jordaan
Cremas, masajes, pastillas y otro tipo de tratamientos destinados a la reducción de la celulitis, las arañitas, las arrugas y el cuidado de la piel y el cuerpo en general, han ido apareciendo como alternativa a las cirugías y a las largas horas de gimnasio. Estos tratamientos no invasivos, ¿son...
Un peeling es un tratamiento dermatológico indicado para mejorar la apariencia de la piel. Consiste en la aplicación de un producto químico para exfoliar y desprender las células viejas y dañadas que son reemplazadas por una nueva piel regenerada, lisa y suave, con menos marcas y arrugas.
El peeling puede ser superficial, medio o profundo, dependiendo del tipo de piel y del problema a corregir. El dermatólogo determina cuál es el peeling más apropiado para cada paciente.
La exfoliación química permite mejorar en general la piel, y lograr distintos cambios en lo que respecta a la textura, manchas, arrugas finas, poros dilatados, y cicatrices. El peeling trabaja sobre:
Para mejorar las arrugas de expresión de entrecejo, frente o patas de gallo se indica la aplicación de toxina botulínica (Botox).
Los peelings dermatológicos los realiza el dermatólogo en su consultorio, después de definir el tipo de peeling a realizar y de indicar ciertas cremas que el paciente debe utilizar los días previos para preparar su piel e incrementar los resultados del procedimiento.
El paciente siente cierta sensación de calor o picazón durante el procedimiento que cede con la colocación de máscaras y cremas refrescantes.
El dermatólogo indicará medidas para reducir la inflamación y humectar la piel, siendo fundamental la utilización de protección solar.
El paciente se retira con la piel eritematosa (ligeramente colorada, similar a la exposición solar), y luego de horas comenzará a percibir la descamación celular.
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