Estar siempre "fashion", aunque llueve o truene!
por Laura Malpeli de Jordaan
Si bien siglos atrás esos molestos pocitos, también llamados piel de naranja, eran sinónimo de salud y belleza, hoy, además de las estrías, son una de las peores pesadillas para las mujeres. ¿Cuáles son tus secretos para minimizar o evitar la celulitis y las estrías?
Estar conforme con el propio cuerpo es importante en las sociedades que consideran la estética como un valor, y que ponen la juventud y la delgadez como los ideales a conservar o alcanzar.
Por eso, cuando hay algunos kilitos de más, una dieta baja en grasas y el ejercicio físico moderado son los primeros pasos a seguir. También existen masajes y cremas que prometen reducir unos centímetros de aquí o de allá, pero cuando todas estas opciones fracasan, muchos optan por visitar al cirujano plástico.
El término lipoescultura se refiere al procedimiento por el cual se retira grasa de un sector del cuerpo en donde está el exceso y se recoloca en otro lugar en el que falta, permitiendo rellenar áreas deprimidas. Cuando se habla de liposucción o lipoaspiración se trata sólo de retirar grasa. El método puede ser el mecánico tradicional –que utiliza una cánula para absorber la grasa- o con ultrasonido.
La llamada lipoescultura láser no es efectiva, según el criterio del especialista, porque no hay por el momento un láser que pueda destruir y aspirar las células de grasa. Otra cosa es el sistema Vaser, que sí es efectivo, pero que no es láser sino ultrasonido.
El método mecánico cánula –que destruye las células de grasa, nervios, vasos linfáticos, etc., por lo que los resultados finales pueden verse recién después de unos dos meses- se puede realizar “en seco”, trabajando solamente con los movimientos de la cánula, o por medio de lo que los médicos denominan “tumescencia”, que implica inyectar suero al tejido para destruir las células de grasa.
La liposucción ultrasónica utiliza una cánula distinta que emite calor en forma de ondas de ultrasonido y eso destruye las células de grasa pero no afecta los tejidos, los nervios, las arterias, ni el sistema linfático, por lo que la recuperación es más rápida –porque la pérdida de sangre y los hematomas disminuyen considerablemente- y el resultado final puede llegar a verse en siete días. Este método exige mucha precisión por parte de quien lo hace y es muy “operador-dependiente” porque hay que ir inyectando suero y no hay que exponer el tejido más de determinado tiempo a la fuente de calor porque si no se producen quemaduras.
Y como todo, hay que aclarar que ni la lipoescultura ni la liposucción son tratamientos adecuados para cualquiera: Estas técnicas tienen validez en determinados cuerpos. No sirven para los obesos, sino para las personas que tienen pequeñas adiposidades muy localizadas que no mejoran con el ejercicio.
La intervención se realiza con anestesia localizada de bloqueo -parecida a la de un parto o a la de una hernia- o con anestesia general, dependiendo de lo que se va a lipoaspirar. Por eso hay que comprobar que la función cardíaca esté en óptimas condiciones y realizar un chequeo médico previo.
Anterior
| Página: