Las vacaciones, las fiestas, la elección del colegio y otras tantas decisiones cotidianas que involucran a los hijos se complican cuando la pareja se divorcia. Si tenés una familia ensamblada y te dividís entre tus hijos, sus hijos y los de ambos, este es tu espacio para compartir experiencias,...
Pese a que han pasado por ese momento, para todos los padres resulta algo traumático cuando su hijo entra en la hermosa época de la adolescencia. Descubrir su cuerpo, encontrarse consigo mismo, interesarse por asuntos que no eran de su incumbencia tiempo atrás y manifestarse en contra de todo lo que pasa a su alrededor, son claros signos de este período.
Y es que esta época de cambios constantes es el punto medio entre un niño que va a convertirse en adulto, donde la búsqueda de su identidad – en la mayoría de los casos – los hace entrar en crisis y sentirse desentendidos e ignorados.
Por supuesto, los adolescentes modernos están expuestos a factores que tiempo atrás no existían – o no estaban de moda -. Drogas, alcohol, problemas alimenticios y sobreexhibición, son algunos de los factores a analizar.
Porque si bien un padre debe aceptar la rebelión de su hijo en esta etapa, hay que tener en cuenta que está forjando su vida - por ende su futuro - y si bien hay que darle libertad, no hay que osar de liberales y dejarlos tomar un camino equivocado.
El aislamiento es otra de las características de esta etapa, dada por la sensación de soledad que provoca la sospecha de no ser comprendido por los demás, en especial por los padres. Por eso es tan importante acercarse a ellos sin violar su privacidad – ineludible en esos tiempos – pero brindándoles la confianza suficiente para conversar acerca de los temas que les preocupan.
Los adolescentes suelen sufrir grandes cambios emocionales – que en general van de un extremo al otro – y como padres no queda más remedio que acompañarlos en cada una de esas sensaciones, para disminuir su sensación de incomprensión absoluta.
La comunicación con los hijos adolescentes es una herramienta fundamental que hay que tratar de mantener y alimentar. Aunque parezca tarea sencilla, la realidad es que la sensación de incomprensión que padecen los adolescentes hace que sea muy complicado. Fomentar la confianza, buscar actividades que disfruten juntos y brindarles libertades – siempre con límites – son factores positivos a la hora de enfrentar esta etapa.
Otro factor importante para mejorar la relación con un hijo adolescente, es evitar juzgar sus acciones. Si él confía en sus padres para contarles algo que hizo y éstos reaccionan mal, probablemente decida no compartirlo en la próxima ocasión. Esto no implica pasar por alto acciones indebidas, sino tratarlos como adultos – que es lo que ellos buscan – y abrirles el panorama para que puedan evaluar su proceder.
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