Las vacaciones, las fiestas, la elección del colegio y otras tantas decisiones cotidianas que involucran a los hijos se complican cuando la pareja se divorcia. Si tenés una familia ensamblada y te dividís entre tus hijos, sus hijos y los de ambos, este es tu espacio para compartir experiencias,...
A lo largo del tiempo se realizaron numerosos estudios con el fin de determinar los factores que diferencian al ser humano del resto de las especies. Científicos de diversas universidades de Inglaterra y Estados Unidos investigaron acerca de ciertos rasgos humanos que explican algunas de las diferencias.
Ruborizarse: puede nacer desde revelar una mentira o engaño hasta emociones como la culpa, la vergüenza y la incomodidad. Las explicaciones acerca del motivo por el cual una persona se ruboriza son variadas. Sin embargo, se pudo demostrar que el hecho de ruborizarse vuelve a una persona más atractiva o socialmente deseable.
Tras advertir que las mujeres se sonrojan con más frecuencia que los hombres, se cree que el desarrollo del sonrojo tiene que ver con una manera de que las mujeres puedan mostrar su sinceridad a los hombres.
La risa: uno de los datos más notables conseguidos a través de las investigaciones, es que la risa es producida con mayor frecuencia por comentarios banales que por chistes divertidos.
En un principio la risa consistía en una respuesta psicológica a las cosquillas. Aún los simios conservan su risa ancestral cuado se les hace cosquillas en medio de un juego. Pero a medida que el cerebro humano se hizo más grande, la risa adquirió una función diferente: crear lazos entre las personas. Bajo esta premisa, se descubrió que la risa aumenta el nivel de endorfinas – que según se cree – contribuyen a fortalecer las relaciones sociales.
El vello púbico: mientras que generalmente el vello que tienen los primates alrededor de los genitales es más fino que el del resto de su cuerpo, los humanos adultos presentan una mata de vello mucho más grueso. El vello púbico aumentó su grosor respecto al del resto del cuerpo en algún momento de la evolución.
Si bien aún no hay investigaciones aceptadas, se cree que una de las ventajas es que el vello más grueso se concentra en regiones donde hay glándulas sudoríparas apócrinas (odoríferas) así como exócrinas (de enfriamiento), por lo que podría servir para difundir olores que indican la madurez sexual. Además, la espesa mata de vello contribuye a proteger los genitales durante el acto sexual y a mantener la zona cálida.
La adolescencia: los humanos son la única especie que atraviesa la época de la adolescencia. Algunos estudios atribuyen esta condición a dos factores: el primero es el momento en que surgió la adolescencia – en un período de entre 800 y 300 mil años atrás – según lo evidencia el crecimiento de los huesos y dientes de los hominidos fosilizados. Esto indica el breve período en que el cerebro humano experimentó su última expansión hasta alcanzar su tamaño actual.
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