
La prenda estrella del verano es el traje de baño, y como tal, elegir uno que luzca la figura es fundamental. Por ejemplo, para un torso corto, una malla enteriza con el corpiño de un color distinto al resto de la malla no es la mejor elección porque hará que el torso se vea aún más corto. Para una espalda ancha, lo mejor es evitar los breteles finitos y viceversa. En el caso de tener mucho busto, elegir los corpiños con forma de triángulo es lo mejor, mientras que los bandeaux son ideales para mujeres con poco busto.
Otro de los clásicos que se reinventan es el pareo, que permite un look femenino y puede usarse de múltiples maneras, lo que resulta de mucha ayuda a la hora de armar las valijas y el bolso de playa, porque con un solo pareo se puede improvisar una falda, un vestido, o un pañuelo para cubrir la cabeza, sin ocupar mucho lugar.
Las musculosas o remeras y shorts de materiales livianos le aportan el toque canchero y cómodo al look. Otra opción para esta temporada son los monos cortos con variedad de estampados, como flores y líneas rectas horizontales.
En cuanto a los colores, los claros son los que mandan y en el caso del blanco, vale tener en cuenta que es un gran aliado para días de calor, porque refleja los rayos solares en lugar de absorberlos, como sí lo hace el negro.
Para los pies, sandalias chatas y ojotas de goma que esta temporada vienen en distintos modelos, más femeninos y originales, le dan un toque arreglado pero a la vez cómodo al look como para una caminata a orillas del mar.
Y en el bolso nunca debe faltar una camperita liviana o un sweater, tan necesarios cuando la temperatura comienza a bajar. Para las más friolentas, agregar unos pantalones livianos al bolso también será de mucha ayuda.
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