
Para quien no frecuenta el mundillo de los gimnasios y de pronto decide dar un giro a su vida, las cosas se ponen difíciles no bien traspone la entrada del gym. Hay clases de Hip-Hop, Fight Do y Reggaeton. ¿Pero qué pasa, aerobics no hay más?
Claro que hay gimnasios en los que siguen dando las clases más tradicionales porque tienen un público al que le interesan, pero la última moda en materia de fitness tiene nombres más complicados:
El fitness surgió de la mano de la música jazz, con los profesores que daban clases con un espejo y de espaldas a los alumnos. Así se aprende más fácil, pero se pierde todo el contacto con la gente, que es fundamental para mantener la motivación durante el entrenamiento. El work-out se puso de moda con Jane Fonda y después llegaron la gimnasia modeladora y la localizada –que fue creada por un profesor argentino, Jorge Brambati-. Hace 15 años surgieron la gimnasia aeróbica y el step y después empezaron a surgir variantes como el Indoor-Cycle, los ritmos latinos, el aero-box de los 90.
Lo más nuevo es lo que se muestra en la tele, porque con ‘Bailando por un sueño’ se generó una gran movida de querer bailar y como ir a un estudio es muy caro, la gente se acerca a los gimnasios y se anota en las clases de baile.
Y más allá de las novedades, hay que reconocer que hay mucho de nuevos nombres para viejos ejercicios. Por ejemplo, “Power Pool” es la ya conocida gimnasia acuática y el “Body Balance” reúne conceptos de Yoga, Pilates y Stretching.
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