Un espacio para que compartas esas películas que quedaron grabadas en tu memoria: clásicas, de amor, de suspenso, de terror, películas para reír y para llorar, escenas que parecen sacadas de tu historia de vida, diálogos que te describen, personajes con los que te identificás y todo lo que tengas...
La proximidad de un examen, una entrevista de trabajo o simplemente la exigencia de llegar a horario a algún lugar, son situaciones que, en el día a día, pueden generar ansiedad. Esa sensación de nerviosismo e inquietud no siempre es negativa, impulsa a actuar para afrontar nuevos desafíos, puede ser útil para mantenerse más concentrado al estudiar o alerta los sentidos para protegerse en condiciones riesgosas.
La ansiedad se considera una reacción emocional ante situaciones que se perciben como un peligro o amenaza. Es una emoción como el enojo o la alegría y puede presentarse ante estímulos internos - pensamientos o imágenes - o externos, es decir, situaciones concretas.
El estado de ansiedad se manifiesta a través de una serie de respuestas fisiológicas o corporales (palpitaciones, temblores, sensación de ahogo, sudoración), cognitivas (pensamientos y creencias), subjetivas (inseguridad, miedo, aprensión, preocupación) y motoras o de comportamiento (hiperactividad, dificultades de expresión, conductas evasivas). Cada individuo puede experimentar estos síntomas de manera diferente, con mayor intensidad de algunos o con más prevalencia de unas áreas sobre otras.
Pero si bien es normal sentir un cosquilleo en el estómago el primer día de trabajo o que el corazón palpite agitadamente en una calle oscura, en ocasiones, esas respuestas ansiosas comienzan a presentarse en forma exacerbada, desmedida para una situación o sin causa aparente, transformándose en un trastorno. La ansiedad deja de tener la finalidad adaptativa que ayuda ante determinadas situaciones y empieza a interferir en la vida cotidiana.
Las investigaciones recientes acerca de los trastornos de ansiedad atribuyen las causas a una predisposición genética y a desequilibrios químicos en áreas del cerebro que controlan las respuestas al temor. Los modelos de crianza y las vivencias personales, son factores que pueden también colaborar generando una mayor vulnerabilidad. Pero, fundamentalmente, es el estrés el que puede precipitar la aparición de alguno de estos desórdenes.
Y si bien los trastornos de ansiedad se clasifican por sus características específicas, todos los síntomas se centran alrededor de un temor irracional y excesivo. Los tipos de trastornos son los que se detallan a continuación:
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